lunes, 5 de julio de 2010

Genoma mitocondrial y enfermedades relacionadas


El único organelo que posee su propia información genética es la mitocondria, y el cloroplasto en organismos fotosintéticos, para su replicación independiente y síntesis de proteínas necesarias para la mitocondria y su correcto funcionamiento. El genoma mitocondrial es una molécula de ADN circular que contiene 16.569 pares de bases y codifica 13 proteínas, 2 ARN ribosomal (ARNr) y 22 ARN de transferencia (ARNt). El código genético que utiliza es degenerado, es decir, ciertos codones en la mitocondria corresponden a aminoácidos diferentes de los utilizados por el genoma nuclear. Sin embargo, depende de muchas proteínas nucleares para poder replicarse y, a su vez, muchas proteínas presentes en las mitocondrias son codificadas por el genoma nuclear.

En mamíferos, cada mitocondria contiene entre 5 y 10 moléculas idénticas de ADN, cada una de aproximadamente 16.000 nucleótidos. Dado que una célula puede tener cientos de mitocondrias, el genoma mitocondrial representa casi el 1% del genoma total. Este genoma es de suma utilidad en el estudio de ciertas enfermedades hereditarias, debido a que las mitocondrias se heredan solamente por la línea materna (ya que las mitocondrias del espermatozoide no ingresan al óvulo). Todos los hermanos nacidos de una misma madre (sean varones o mujeres) pueden ser identificados como tales analizando ciertos marcadores mitocondriales. De hecho, estos marcadores deberían ser iguales entre los hermanos de la madre –los tíos–, los primos hijos de hermanas mujeres de la madre, y así sucesivamente, siguiendo siempre la línea materna.

Se utiliza en medicina forense para identificar viejos esqueletos humanos o un grupo de individuos (no individuos). Se puede usar también para mapas filogenéticos.

El DNA mitocondrial es más vulnerable a sufrir mutaciones que el DNA nuclear. Las mutaciones del DNA mitocondrial han sido asociadas a diversa gama de trastornos caracterizados por un fenotipo complejo y que actualmente se conocen como citopatías mitocondriales o enfermedades de fosforilación oxidativa; son caracterizadas por un fenotipo complejo en el que la mayoría de los pacientes presentan encefalopatía y lesiones musculares, además de que pueden dañarse otros órganos como hígado, riñones, corazón, retina, médula ósea, nervios periféricos y páncreas.
las mitocondrias pueden lesionarse por al incremento del Ca2+ citosólico, el estrés oxidativo, la fragmentación de los fosfolípidos a través de la fosfolipasa A2 y de la esfingomielina, y por los productos de fragmentación lipídicos que proceden de estos mecanismos, tales como: ácidos grasos libres y ceramidas. La lesión se manifiesta a través de la formación de un canal de elevada conductancia, llamado transición de permeabilidad mitocondrial, en la membrana interna de la mitocondria.
Las células que más energía requieren en el organismo humano, son las neuronas y las células, tanto musculares como cardíacas; por tanto, ante una disfunción mitocondrial se verán gravemente afectadas. La disfunción de las mitocondrias por estrés oxidativo puede generar convulsiones epilépticas.
Las manifestaciones clínicas de estas afecciones son muy variadas, de modo que pueden consistir en: deterioro de las funciones mentales, trastornos motores, cansancio, intolerancia al ejercicio, epilepsia, accidentes vasculares encefálicos, oftalmoplejía, ptosis palpebral, retinosis pigmentaria, hipoacusia/sordera, ceguera, cardiopatía, insuficiencia hepática y pancreática, anemia sideroblástica, seudoobstrucción intestinal, acidosis metabólica y otras.
La disfunción mitocondrial ocasionada por estrés oxidativo ha sido implicada en la patogénesis de enfermedades neurodegenerativas como el síndrome de Parkinson, la enfermedad de Alzheimer y la ataxia de Friedreich.

Referencias
http://aportes.educ.ar/biologia/nucleo-teorico/estado-del-arte/el-libro-de-la-vida-el-adn/otro_sistema_genetico_el_genom.php

http://www.bvs.sld.cu/revistas/san/vol8_n1_04/san08104.htm

Medición del consumo de oxígeno


• Respirómetros a presión constante

El principio de funcionamiento de los respirómetros a presión constante se basa en la fijación en medio acuoso alcalino del CO2 liberado por los organismos, y la consecuente disminución del volumen gaseoso de la cámara donde aquel se encuentra, debido al consumo del O2. Estos respirómetros funcionan a presión constante, pues continuamente se nivela la presión interna con la presión externa, a través de un líquido cuyo desplazamiento sobre una pipeta graduada, de disposición horizontal, equivale al volumen de oxígeno consumido. El dispositivo se sumerge en un baño de agua a fin de mantener estable la temperatura.
• Respirómetros a volúmen constante

Un método tradicionalmente utilizado para la medición de la tasa de consumo de oxígeno a volúmen constante es el método de Warburg, que basicamente consiste en un recipiente con la muestra biológica, unido a un manómetro. Durante la medición, las conexiones externas del recipiente mencionado permanecen cerradas, registrándose el cambio de presión en el manómetro (por la diferencia en la altura del líquido manométrico en ambas ramas del manómetro). Una versión aún utilizada de este método está dado por el sistema de respirómetros múltiples ideado por Gilson, en el cuál la diferencia de presión producida durante la medición se mide sobre una perilla micrométrica luego de restituir la altura de la columna de líquido manométrico a su valor original. En todos los casos el CO2 es fijado en medio alcalino (hidróxido de sodio concentrado, o similar).


Son muy utilizados actualmente los respirómetros a volumen constante que incluyen electrodos sensibles al oxígeno, los cuales registran el descenso de la concentración de O2 disuelto en una solución acuosa (inicialmente saturada de O2) contenida en una cámara hermética, en presencia de un tejido o bien el descenso de la concentración de O2 del aire contenido en una cámara hermética en presencia de un organismo (con absorción del CO2 por la cal sodada). A fin de controlar la temperatura, las cámaras de medición se sumergen en un baño termostatizado con agitación continua. La toma de datos de los respirómetros se efectúa por lectura del monitor del medidor, o bien mediante una placa adquisidora de datos conectada a una computadora.



Referencias
www.dbbe.fcen.uba.ar/materias/fac/AnexoTallerMetabolismo.doc

Inhibidores y desacoplantes

Inhibidores

  • CO, Cianuro, NaN3 (hidracinas) INHIBEN: Citocromo oxidasa (Complejo IV de cadena respiratoria) No se genera el gradiente electroquímico, se detienen todas las rutas metabólicas y se muere el individuo por asfixia.
  • Antimicina (Antibiótico) INHIBE: Complejo III de cadena respiratoria Detiene el flujo de electrones.
  • Oligomicina (Antibiótico) INHIBE: Complejo de ATPasa de fosforilación oxidativa Detiene la síntesis de ATP.
  • Amital, Piericidina (Antibióticos), Rotenona (Toxina) INHIBEN: Complejo I y II Detiene el flujo de electrones.

Desacoplantes

  • Dinitrofenol INHIBE: Acarreador de protones Cadena respiratoria y fosforilación oxidativa trabajan diferente, el gradiente electroquímico se disipa y la ATPasa no funciona igual. (Se usaba para bajar de peso).
  • Valinomicina INHIBE: Ionóforo de K+ Transporta iones K+, hace que el gradiente electroquímico esté invertido y la ATPasa no funciona.
  • Nigericina INHIBE: Antiport K+/H+ Transporta iones en sentido opuesto, cambia la carga neta del gradiente y la ATPasa no funciona.
  • Proteína termogenina (grasa parda) INHIBE: Canal de H+ Hace que el gradiente no exista, y la mitocondria se vuelva isotónica.